NIEBLA

A veces tenemos tantas cosas en la cabeza que no sabemos qué hacer, qué camino tomar, por dónde ir, nos saturamos tanto de nuestras propias expectativas que no distinguimos el camino y nuestros sueños no son claros. Siempre en la vida habrá momentos de confusión y miedo.

Una nueva mañana, una nueva oportunidad, un rayo de Sol te despierta, abres los ojos y lo primero que piensas es «hoy será diferente» y te intentas acercar más a ese sueño, empezando hoy, en ese momento, no dentro de una hora, no mañana, no el mes que viene, hoy, ahorita.

El amor hacia esa meta, la dulce satisfacción de sentir que estás haciendo bien las cosas, que estás más cerca, que superaste tus propias expectativas, eso es lo que se debe sentir cuando se tiene un sueño por alcanzar, una meta que lograr. Después de estar en penumbra y desorientado, se puede alcanzar y palpar ese ideal.

«Un día a la vez»

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