Hoy es uno de esos días en los que no sé por dónde ir, no sé qué debo hacer, si todo esta bien o está mal, es una incertidumbre muy grande. La ansiedad se hace presente con el paso de los minutos y no logro concentrarme ni puedo pensar claramente. Lo único que sé es que así como el tiempo pasa rápido en los momentos felices, de igual manera pasará en momentos de bruma.
Puedo percibir los latidos de mi corazón acelerándose, mi respiración agitada y mi mente está invadida de mil y un pensamientos, por experiencia puedo deducir que lo que sucederá no será ni siquiera una décima parte de lo que imagino.
Dudo tener el control de la situación en este momento, aun con un nudo en el estómago, trato de poner orden a mis emociones y a mi locura, desearía tener una guía.
No sé si aceptar estos momentos de paz, pues en lugar de tranquilizarme, siento que algo no anda bien, he vivido con tanto estrés últimamente que esta sensación de paz me desequilibra.
Desearía saber qué sigue y cómo lo enfrentaré, pero la vida no da tantos privilegios, nuestro tiempo es tan corto por aquí que sólo queda disfrutar cada momento, sea bueno o malo, pero sentirlo hasta lo más profundo del alma.
«Un día a la vez»