FORTALEZA AL ALBA

Amor mío, es la primera vez que te escribo, he comenzado el proceso y no pienso dar un solo paso atrás.

Éstos meses han sido muy complicados, trato de vivir mi duelo desde tu partida y he decidido no rendirme, tú me inspiras, me llenas y me empujas hacia adelante.

Es una coincidencia hermosa que tu papá y yo nos hayamos encontrado en esta vida, han sido momentos sublimes a su lado y cuando supe que estaba embarazada de ti, me aterré pero ese miedo se fue convirtiendo poco a poco en orgullo y siempre lo he pensado, eres el pináculo de nuestro amor.

Me preocupaba mucho no poder relacionar música contigo como lo hice con tus hermanos, pero sin darme cuenta, fuiste formando tu historia a nuestro lado.

Desde que decidimos tu nombre me sentí poderosa, fuerte, capaz de todo, que podría ir contra el mundo y tu papá y tú estarían a mi lado, la imagen que formé en mi cabeza era maravillosa. Llegué a pensar que sería resistente como una montaña, firme como una muralla e imparable como un río desvordándose y todo esto sería por ver a mi mayor orgullo nacer y crecer.

YMIR, tú significaste amor, valentía, esfuerzo, dulzura, llamas de un fuego que me envolvía con sentimientos que creí no volvería a tener, aún en las noches más oscuras estaría de pie a tu lado, luchando y permanecería contestando a todas las adversidades que la vida me impusiera.

Tendríamos una celebración por ti, un brindis por nuestro poderoso Ymir, por el gigante amor que llegabas a brindarnos, te guiaríamos por un camino donde te asombrarías del mundo, con cada paso que dieras, nosotros te impulsaríamos otros 2, nadie se quedaría atrás. Para mi, tu nacimiento significaba ver las brasas de una ilusión empezar a arder de manera imparable.

Ahora quiero gritar, ese cálido y ardiente fuego que me envolvió por cinco meses, ahora me empezó a quemar y deseo que pare; pensé que podría soportarlo todo, pero me di cuenta que había una condición para ir contra el mundo entero, la cual era que estuvieras a mi lado…

Me he ido desmoronando poco a poco, me he perdido en una espiral de miedo, incertidumbre, enojo, ansiedad y frutración, la vida no se ha cansado de hacerme pasar por esto, si pudiera personificarla, le tendría odio, rencor y le escupiría en la cara.

Desde que te perdí, mis miedos se han desvanecido, fui capaz de aguantar tanto dolor físico porque mi único propósito era verte bien, seguir sintiendo cómo te movías en mi vientre.

Me he aferrado a la promesa que les hice a tus hermanos y a la fortaleza que me sigues ofreciendo aún después de tu partida, he de confesarte que me sigo sintiendo orgullosa de haber tenido un bebé que luchó a mi lado, fui y siempre seré tu mamá y te prometo seguir peleando hasta el final, sólo que ahora es contra el silencio y vacío que cargo, contra una ansiedad y depresión que me quieren destruir, porque si algo tenía ganas de mostrarte, era lo fuerte que podemos ser las personas gracias al amor, a nuestras convicciones y promesas a nosotros mismos, si ese silencio se vuelve imparable, mi ímpetu será tres veces más, no pienso doblegarme, protegeré con mi vida y mi ser el lazo de amor que nos tenemos y hasta que nos volvamos a ver, te garantizo que lucharé para que cuando sea ese reencuentro, disfrutemos de una eternidad juntos.

Permíteme llorar la falta que me haces, desprender de mi alma cada lágrima que me he guardado, vociferar la desesperación que se siente perder a un hijo, recriminarle a la vida el dolor que sentiste, azotar a la noche con pensamientos abrumadores. Y cuando todo eso haya pasado, te aseguro que mi mente, corazón y alma encontrarán la cordura y paz que me fueron arrebatadas el día que te fuiste.

Concédeme los días necesarios para recuperarme, para volver a ser yo, deseo transformar mi vida una vez más, teniendo tu asiento vacío a mi lado y saber cómo vivir y lidiar con ello, aceptar que el mañana llegó y no fue como yo esperaba, que la vida fue injusta y no tuve la culpa de ello, retomar la sensatez y así levantarme una vez más.

YMIR, te amo, mi fuerte e intrépido gigante, descanza como un guerrero, peleaste valientemente hasta el final.

Con amor, mamá.

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