Conforme avanzan los días, a veces las cosas se pueden volver más y más complicadas, dejamos que nos invadan estos sentimientos, están en nuestros pensamientos a lo largo del día.
Después de algún tiempo, llegamos a comprenderlos, a darles nombre y a reconocerlos. Podemos disfrutar de ellos, saber de dónde vienen, darnos un momento para platicar con ellos, entenderlos y seguir adelante.
Las mañanas, tardes y noches se convierten en cómplices de nuestro sentir a lo largo de nuestra vida, nos observan cómo nos vamos transformando a lo largo del tiempo.
Pasan y pasan los días y entender al ser humano es difícil, entenderse uno mismo es más complicado, porque creemos conocernos, pero no es así hasta que reflexionas sobre tu ser y tu esencia.
Está bien que un hoy sea un día nublado para ti, pasará, pasará como otro día donde estás vivo, sintiendo y comprendiendo tu mundo y el mundo que te rodea.
Suspira, deja que tu aliento exhalado te haga saber que puedes levantarte de nuevo.
«Un día a la vez»