Por las tardes al sentarme en la banqueta y contemplar el camino del Sol, te imagino en el último lugar donde te vi, soy como un niño que piensa que si vuelve a ese lugar, te encontraré. Iré, te cantaré y podré acariciarte como lo solía hacer, eso es lo que mi corazón más anhela; mi cabeza, por otro lado entiende que el tiempo ha pasado y que esos son sueños inalcanzables.
Pongo esta canción para recordarte, para que eso que atesoro, esas memorias sigan vivas, un día, una canción, un olor y una sensación, todo eso me liga a ti más allá de lo físico, más allá del entendimiento.
Deseo que me estés escuchando cuando con el alma te digo que Te Amo, dejemos que cada día el destino nos vaya conectando cada vez más.
Aquél día, las estrellas fueron bajadas por ángeles, fueron moldeadas para hacer un sueño realidad, les rociaron un poco de obsidiana y se formó tu cabello, tomaron las avellanas más hermosas para tus ojos y tan perfecto fuiste que tu cuerpo tan dulce y suave fue hecho de malvaviscos. Mi dulce y eterno amor.
«Un día a la vez»