Jamás imaginé conocer un amor tan grande, el paso de los días era normal, no era capaz de ver lo que me esperaba, no imaginaba ser capaz de merecer tan perfecto afecto y devoción, hasta que te conocí.
Encontré un amor perfecto para mi, inundaste mi ser con tan maravilloso y dulce cariño, estuviste esperando por mi, en ese momento, mi mundo tan pequeño explotó y sólo pude susurrar lo sorprendente que era.
Más fuerte que el acero, más allá de las estrellas, más cálido que un hogar, así es el sentimiento que compartimos y así, a pesar de todo lo que ha pasado, hemos peleado juntos, contra lo imposible, porque ahí es donde se hizo el milagro. Te vi tan perfecto que sólo tuve que observarte para pensar: «mi fe, eres tú».
«Un día a la vez»