Libre con miedo, uno recorre la vida, temiendo por lo que podrá pasar, temerosos de nuestra naturaleza, si las decisiones que tomamos serán las correctas, si estaremos preparados para dar el siguiente paso o debemos esperar. Pero al pensar y darle tantas vueltas a esto, he llegado a la conclusión de que si se atraviesa esa oportunidad en nuestro camino, es porque la merecemos y podemos tomarla.
Es el momento de seguir, de adquirir nuestra identidad, ser diferente a cada una de las personas de este mundo, tomar las riendas de nuestra realidad y enfrentar cada obstáculo que se interponga en nuestro camino.
El ser humano es capaz de seguir adelante atravesando cualquier circunstancia, estamos hechos de polvo de estrellas, tan antiguo como el universo, por lo que estamos hechos de material que por sí sólo brilla y desprende un destello infinito que con nada se podrá apagar. Somos parte de este destino y depende de nosotros lo que pase.
«Un día a la vez»