Desearía proteger con mis brazos sus dulces cuerpos y llenarlos de besos. Podría dar de nuevo todo lo que tengo por ustedes y más y aún así, sigo encerrada en una incógnita infinita donde día a día me hace ver que ya no estoy completa.
Hace varios días que no escribo, no me atrevía a desenvolver una vez más mi pasado, presente y futuro. Guardo cada rincón de mi corazón para ustedes.
Hijos, los amaré por siempre sin importar en dónde estén.
«Un día a la vez»