Quisiera tenerlos a mi lado, cuidarlos en esta fría noche, besarles la frente para que sus sueños fueran los más bellos y tiernos.
Mis brazos está vacíos aunque mi corazón sigue lleno, tengo un anhelo por sentir aquél calor, por tocar la suave piel que cubre su ser, por ver los dos pares de ojos más hermosos del universo y que al escuchar mi corazón, sus párpados cayeran, su cuerpo quedara en paz recostado junto al mío.
Una ilusión que sólo puedo alcanzar en sueños me persigue esta noche y tratando de hacer frente a la realidad, tomo mis cobijas y me envuelvo, pues me siento vulnerable y desconfiada, no hago mas que abrazar una pequeña almohada del color de las nubes tratando de sentirme a salvo. Cierro mis ojos con fuerza, me asusta estar así, en posición fetal después de unas horas, mi mente se despeja y es ahí, donde los vuelvo a encontrar…
«Un día a la vez»