Día #7

PORTAL DIVINO

En una tierra lejana en donde almas puras aguardan, las estrellas en el cielo se ven maravillosas.

Cada cierto tiempo baja una de ellas y elige a un alma o dos, deciden viajar a través del universo, atravesar kilómetros para finalmente aterrizar en un portal que es la unión de ese paraíso y nuestra tierra.

Una noche una estrella bajó y le explicó a dos almas que el momento que habían estado esperando, por fin había llegado. El portal aguardaba con muchos sonidos nuevos, pero que habrían dos que los harían tranquilizarse: la voz de su guardián y el motor del mismo.

En el viaje, las almas con preocupación por no saber qué les espera le preguntan a la estrella si aquél guardián será un gigante, la estrella les contesta: «Es tan grande que es capaz de albergar sus almas y cuerpos en su vientre durante muchos días y noches». Las almas, aún sin creérselo le dicen: «Sé que tú puedes ver todo, las flores, los pájaros, las nubes y hasta los pecesitos en el agua. ¿Pero eres capaz de ver tan lejos?» La estrella asintió y fue entonces que les dijo: «Pequeños, hemos llegado, este es el primer mundo en el que vivirán muchos días, después de ese tiempo, conocerán la cara de quien los va a acompañar por la eternidad, una noche antes de dormir mencionaron lo que deseaban, así que me dispuse una tarea, la cual era encontrar a ese ser que tanto deseaban.»

Sintiéndose más tranquilos, se quedaron en ese inmenso lugar, lleno de agua pero tan relajante y cálido. La estrella les recordó: «A pesar de que llegue el momento de que aquí sea pequeño, no se olviden que ustedes no son sólo almas, ya son parte de alguien llamado «mamá», ella aguantará aunque le den patadas, ella perseverará aún con dolores de cadera, espalda y pies, ella será capaz de todo por ustedes, por eso la elegí como su guardián y este es su portal sagrado.» Una de las almas dice: «Entonces «ella» debe ser una deidad para aguantar todo eso». La otra alma le responde: «No hay nadie capaz de aguantar tanto, ¿Estás segura de que nos cuidará aunque tenga tanto dolor?» La estrella responde: «Lo que ella sentirá por ustedes será desbordante, ni siquiera yo entiendo cómo alguien es capaz de todo esto o de eso. He escuchado que una «mamá» es tan dulce y suave como un malvavisco, pero tan feroz como un león por protegerlos. Lo que la hace capaz de soportar todo el dolor y cansancio se llama «amor», este fue el mismo que me indicó el camino para que ustedes y ella se reunieran, ese amor nace de ella, será su camino y su esperanza, su tranquilidad y su fuerza, el amor puede con todo eso.»

Las almas, quedaron en silencio, fascinadas con la historia que la estrella les contó. De pronto, vieron cómo se hundió un poco su portal…

Ese día, vi por primera vez a esas almas dentro de mi a través de un monitor…

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